Allende
Desde los límites remotos de la ambigüedad de mi existencia
clamo hacia el infinito:
Dios, si estás ahí, haz que esto se eternice.
Un sendero que colinda con las comisuras de tus labios rojos,
ese rojo intenso que le da a tu rostro la luminosidad
de una pasión absoluta:
tu belleza se alarga por la geografía de este planeta,
todos los vientos traen tu aroma,
en los vagones del metro todo se contagia con tu presencia ausente
y la nada penetra en la existencia como lo Eterno en el devenir.
Estás tan en mí como lo invisible.
Eres invisible como el aire
te siento suave y recorro tu piel delicada
con la punta de la lengua:
el sabor de tu piel, el elixir de tu ser.
Descenso
Pálida piel que iluminas como una lámpara remota
dame tu luz en la oscuridad de la noche.
Te abrazo, te necesito porque me permite descansar.
¿Oyes el sonido del mar? Suena más fuerte que ayer,
cual el amor que surgió en nuestros corazones
y se transformó en algo concreto.
¿Vamos al mar?
Algo nos espera.
Mar y Noche
El mar canta su sinfonía monótona y tu cabello danza con el viento.
Las estrellas están ahí, te las enseño nuevamente.
Tu voz se une con lo infinito: eres un ángel.
Todo lo llenas, como si fueras omnipresente, si fueras como Dios.
Mas, no eres Dios, eres un universo que exploro.
Y ese universo que eres, es mi felicidad: el mar, la noche y tú.
Geografía
Atravesamos una geografía indómita: eres una geografía indómita.
Recorro tus montes delicados, como páramos frescos.
Un pequeño bosque guarda un tesoro que contemplo:
la belleza de tus formas, la delicada esencia de tu cuerpo,
el aroma que proyectas al infinito.
Los ríos transportan aguas torrentosas
y tu apoyas tu cabeza sobre mi hombro:
¿dormirás? Si es así, llévame a tus sueños
y allá también te haré feliz.
¿Cómo es la geografía de tu noche?
Voy a través de tus labios, del sabor de tus besos
avanzo por el torrente que me lleve hasta la profundidad de tu ser
y el remanso del amor se avecina,
y te pones más hermosa en cada momento
y yo canto himnos a tu hermosura
y tu los escuchas aguardando la desconexión.
Voy, vas, vamos: la soledad fue vencida.
Filosofía
Cuando Parménides identificó al ser con el pensar
me dio la herramienta teórica para comprender:
a veces no dimensiono lo que me pasa contigo.
Que seas y que te ame es lo mismo: ser y amar son lo mismo.
Y si te veo, luego existo, hasta que me transporte
hacia la última incógnita: si soy un ser para la muerte,
también soy un ser para la vida
y la vida eres tú.
Compañera usted que endulza toda la tierra...
Haberla conocido, amarla y cuidarla son el significado de mi vida...
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