Llegará ese día en que jamás nos separaremos.
Llegará la noche en que no habrá noche.
Llegará la paz y se cernerá sobre el mundo.
Llegará tu boca junto a la mía
y jamás buscará otra boca,
sólo la mía.
Llegará el invierno inabarcable
la primavera soterrada
la gota caerá del cielo más puro
los pulmones volverán a respirar seguros
y el abuelo volverá a la vida
y no veremos morir a más niños
sino que vivirán eternamente niños.
Llegará la justicia para el pobre
y el rico se despojará de lo superfluo,
cantarán los pinos por las tardes
y las flores renacerán en tu jardín.
Construiré nidos para las aves
y sonreirás hermosa, cada día.
Te amaré cada momento que viva
y ese día jamás nos separaremos.
Viviremos el futuro en el presente
cambiaremos la estructura física del universo.
Transformaremos nuestro amor en poesía
y besaré tus delicados labios sobre una estrella.
Estará el mundo en su punto perfecto
y no habrán más llantos bajo el eterno firmamento.
Todo será irreal y con apariencia pasajera
y te darás cuenta, que lo irreal siempre es más cierto.
Borraré las heridas de tu alma
drenaré las que traigo aquí en la mía.
Y al pasar de mucho tiempo
mirarás la vida y te sentirás dichosa:
El amor verdadero, espera.
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